Sexualidad en la menopausia: información clave
La sexualidad sigue siendo una parte importante del bienestar en mujeres mayores de 50 años.
Según la Menoguía de la AEEM, la mayoría de las mujeres mantienen interés sexual, aunque pueden aparecer cambios físicos, emocionales y relacionales.
Cambios fisiológicos más frecuentes
La disminución de estrógenos produce el llamado síndrome genitourinario de la menopausia (SGM), que incluye:
- Sequedad vaginal
- Disminución de la lubricación
- Pérdida de elasticidad vaginal
- Acortamiento y estrechamiento vaginal
- Mayor fragilidad de la mucosa
- Dispareunia (dolor con las relaciones)
- Disminución del flujo sanguíneo genital → menor excitación
Estos cambios pueden aparecer de forma progresiva y no mejoran espontáneamente sin tratamiento.
Factores que influyen en el deseo
El deseo sexual es multifactorial:
- Cambios hormonales
- Estado emocional
- Calidad de la relación de pareja
- Experiencias previas y creencias
- Problemas de salud o medicación
Estrategias para mejorar la salud sexual
Tratamientos locales:
- Hidratantes vaginales
- Lubricantes
- Estrógenos vaginales
Opciones adicionales:
- DHEA vaginal
- Ospemifeno
- Terapia hormonal sistémica
Intervenciones no farmacológicas:
- Actividad sexual regular
- Ejercicios de suelo pélvico
- Dilatadores vaginales
- Educación sexual
Sexualidad más allá de la penetración
La sexualidad incluye caricias, intimidad, comunicación y placer sin necesidad de coito.
Cuándo consultar
- Dolor persistente
- Sequedad intensa
- Pérdida de deseo con malestar
- Problemas de pareja
Salud sexual integral
El riesgo de infecciones de transmisión sexual no desaparece con la edad.
La menopausia no pone fin a la sexualidad, pero sí requiere adaptación, información y cuidado.



